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lunes, 28 de septiembre de 2015

FIESTA Y ESPERANZA EN EL CLUB LAURELES ARGENTINOS POR EL ANIVERSARIO DE LA AGRUPACIÒN MENENDEZ 2015







Tras 24 años de oscurantismo, corrupción y asesinato, la agrupación “Menéndez 2015" de Merlo celebra su primer cumpleaños entre sus militantes, amigos y los principales compañeros referentes del movimiento Grande Merlo con cena, discursos, conmemoraciones , show, y música, entre otras cosas.


El 9 de Agosto, el partido de Merlo dio vuelta algo más que un resultado en las internas del FpV; dio vuelta un despotismo brutal cuyo imperio duró en el poder comunal casi un cuarto de siglo; eso mismo nos dice que aquí no está en juego el Frente para la Victoria, sino un feudo que castiga a los merlenses desde apenas años después de regresada la democracia al país.

Raúl Othacehe fue vencido por el aparato de trabajadores, colaboradores, estrategas y militantes del movimiento político Grande Merlo, una fuerza abierta, inclusiva y expansiva que lleva como figura a Gustavo Menéndez a la Intendencia. Y una de las agrupaciones que componen Grande Merlo,  la "Menéndez 2015", la noche del Sábado 26 de Septiembre cumplió un año de actividad, por eso lo celebró con cena, música, show y abundante camaradería.

En la celebración destaco la presencia de los principales referentes de las otras mesas del districto. Participaron la Juventud del movimiento , la Mesa de Padua, la Mesa de Ferrari, la mesa  de Libertad, Arco Iris, la mesa Merlo Norte,  Mesa San Martín, entre otras,
Se a felicitado y premiado de forma sobresaliente quienes rindieron su homenaje a la labor de la Agrupación Menendez 2015, joven, comprometidos  donde brillaron las medallas y las condecoraciones.

También fueron ejes de la noche los candidatos del movimiento Laura Canosa, Lujan Stanziano y Noelia Elizabeth Suàrez  , y la figura referente e integradora de "la Menéndez", Mauricio Canosa, quien pronuncio un excelente discurso cuyo principal mensaje fue no olvidarse nunca quienes son y menos aun de las convicciones.

Pero también el mismo candidato a Intendente, el líder carismático Gustavo Menéndez, vencedor de una contienda interna que soportó las amenazas hasta horas previas a la fiesta sobre la figura y su familia del presidente del Club Laureles Argentinos, sólo por presidir el salón deportivo elegido para el evento.

La legión de servidores todoterreno de Raúl Othacehe se ocupó, como siempre, de llevar consternación e inquietud sobre la seguridad del predio y de los festejos con llamadas intimidatorias; pero no le alcanzó para impedir ni el encuentro ni el fervor de la fiesta. El oscurantismo medieval y la tiranía sustentada en amenazas, persecución, golpizas y hasta asesinatos que propuso Raúl Othacehe para mantenerse en el poder durante 24 años, ha llegado a su fin.

Su figura ha salido del gráfico, cruzando la línea del descenso, como una pandemia de rechazo, contaminando a otras figuras políticas también cuestionadas. La visita y el encuentro de don Raúl con el Intendente de La Matanza, don Fernando Espinoza, previa a las internas de comienzos de Agosto, lleva a creer que fue la sentencia definitiva sobre el electorado con el antes autopropuesto candidato a Gobernador Espinoza, y luego del reacomodo presidencial de figuras, sobre la fórmula Dominguez-Espinoza frente a la candidatura en la que midió fuerzas contra Fernández-Sabbatella.

Ambos, Espinoza y Othacehe, junto a Domínguez, quedaron fuera de carrera, lo que llevó a un miembro del PJ provincial, con posterioridad a las internas, a preguntarse en las calles de San Justo en cuánto había afectado la visita de don Raúl en la derrota y extinción del Intendente saliente de La Matanza, primero propuesto candidato a Gobernador y luego como candidato a vice gobernador. En todo caso, fue el último caído en la larga lista de víctimas del imperio de Othacehe, el tirano del oeste.

Pero nada, ni aún las amenazas, frustraron una noche emotiva y triunfalista cuando el símbolo común fue la generosidad, el calor humano y el compañerismo de una juventud servicial y atenta con los invitados entre quienes se pudo ver familiares de militantes, vecinos, amigos, músicos, sabios, escritores y profesores de distintas áreas de la vida cultural, incluso de otras hermanas comunidades provinciales. Fue una verdadera señal de un pueblo de pie y en pie de lucha que avanza a dejarle una huella al ser nacional. Baste recordar que muchos de esos jóvenes protagonistas y militantes crecieron desde sus nacimientos bajo la tiranía othaceísta. No conocieron otro jefe comunal, más semejante a un feudo del medioevo europeo que a una democracia republicana.

Las palabras del mismo Menéndez bautizaron la medianoche de esperanza cuando recordó, a su vez, las palabras de aliento del Papa Francisco durante la visita que el candidato a Intendente le realizara en 2014 en el Vaticano; también recordemos las denuncias de Bergoglio en Pontevedra, Merlo, en 2007, siendo todavía Cardenal acerca de la persecución de sacerdotes de la Iglesia cristiana; aunque el líder merlense en su largo discurso del Sábado mantuvo cautela al expresar que "ganar no es suficiente para gobernar", cuando necesitan mayoría en la cámara de concejales donde todavía resisten los bastiones othaceístas de un período más proclive al olvido que a la historia institucional local, así como un exorcisado se abstiene de mencionar a un demonio al que se teme invocar por su nombre.


Y allí es cuando necesitan imperiosamente de la reafirmación del voto popular a 28 días del presente, en las próximas elecciones generales, cuando el pueblo del oeste decida para su Intendente entre un período democrático de empuje y apertura comunal o la convivencia mediana con un pasado reciente de oscuridad, persecución y asesinato. Cada voto cuenta y el vecino de esa comuna sabe ahora cuanto pesa en la conciencia civil errar el rumbo. Más que nunca, la decisión la tiene el pueblo soberano de Merlo.